Después de tantas vueltas encontramos el sitio que pretendíamos. Era la tercera edición y necesitábamos un lugar donde os sintierais como reinas y reyes. El Palacio San Joseren nos pareció un sitio digno de vosotros...vosotros, gente que nos sigue todo el año, desde hace años: participantes del concurso, aforados, amigos y competencia en el trabajo... No todo salió como queríamos: el cuarteto de cuerda era imposible de escuchar con tanta algarabía. Pedimos el cóctel para 175 personas, ya que 170 eran las que estaban acreditadas, y vinieron más de 200. La entrega de los premios fue muy cutre, el hueco para Lurdes nos lo habíamos imaginado diferente... El fin, sed concientes de que todo nos lo guisamos en casa y....
Pero creo que por encima de todo brilló la gente que nos acompañó. En Cartel nos sentimos dichosos de ver tantos amigos en nuestra fiesta, tantas risas, tanto baile desenfrenado, tantas miradas cómplices, tanto cariño, incluso hubo atisbos de verdadero amor. Dirán de nosotros lo que quieran, pero de vez en cuando es bueno para el espíritu tanto descontrol.